TORRIJAS
Quizás este sea uno de mis postres favoritos. Tampoco sé si definirlo como postre porque lo puedo comer en el desayuno, en la merienda. o a cualquier hora del día.
En casa siempre lo hemos hecho cuando ha habido exceso de pan de varios días, aunque en muchas zonas es típico hacer las en la época de semana santa. Es una receta muy sencilla y con muy poca elaboración, pero posiblemente por eso me gusta tanto; en ocasiones en la sencillez es donde reside la grandeza de las cosas.
Mientras tanto cortamos las barras de pan a rebanadas más bien gruesas. Las ponemos en una bandeja un poco honda y las vamos escaldando con la leche caliente que teníamos reservada.
Batimos los huevos y en una fuente a parte hacemos una mezcla de azúcar y canela en polvo al gusto.
Les vamos dando la vuelta hasta que estén doradas por las dos caras. Las retiramos del aceite y las pasamos por la mezcla de azúcar y canela antes de que pierdan el calor. Esto hará que la torrija quede más jugosa y se impregne mejor del sabor de la canela. Las dejamos reposar y cuando pierdan un poco el calor ya están listas para comer.
Con el paso de las horas observaremos que en el fondo de la fuente se hará una especie de miel. Si rociamos con ese jugo las torrijas antes de comerlas se convertirán en un manjar mucho más delicioso.
¡¡Nos vemos en la próxima receta!! 💗🍰🍩🍪🍫🍧


Me encanta como haces tus creaciones, como las presentas y sobre todo como explicas cada cosa que haces.
ResponderEliminarIncluyendo en ellas una parte de tí ❤️😍
👏👏👏